Neurocirujano pediatra en Toluca, 16 años en cirugía de cerebro y columna
Cuando el paciente es tu hijo, lo primero que necesitas es que alguien te explique qué tiene, qué sigue y qué no es urgente. Esa es la primera consulta.
Cuando el paciente es tu hijo, lo primero que necesitas es que alguien te explique qué tiene, qué sigue y qué no es urgente. Esa es la primera consulta.





Neurocirugía compleja en bebés, niños y adolescentes: cerebro, columna vertebral, forma del cráneo y nervio periférico.
Cuando los huesos del cráneo se fusionan antes de tiempo, la cabeza deja de crecer parejo. Aquí el tiempo importa: entre menos edad tenga el bebé, más opciones quirúrgicas existen. Incluye síndromes genéticos asociados. Ver la cirugía en detalle.
Acumulación de líquido dentro del cerebro que aumenta la presión. Se sospecha por un perímetro craneal que crece de más, irritabilidad, vómito o retroceso en el desarrollo. Se trata con derivación o por vía endoscópica.
Tumores cerebrales y de médula espinal en niños, incluidos los de base de cráneo. No todos son malignos, y lo que define el tratamiento es tanto el tipo como la ubicación. Tipos de tumores cerebrales.
Defecto del cierre del tubo neural que afecta médula y columna. Requiere manejo quirúrgico temprano y seguimiento a lo largo del crecimiento, con vigilancia de la marcha y de la función urinaria.
Cuando las crisis no ceden a pesar del tratamiento con medicamento bien llevado, existen opciones quirúrgicas. El primer paso es estudiar de dónde nacen las crisis y si esa zona puede intervenirse con seguridad.
Golpes en la cabeza, fracturas craneales y hemorragias. Un niño no es un adulto pequeño: su cráneo y su cerebro responden distinto, y el criterio para operar o vigilar también es distinto.
Rigidez muscular que altera la marcha, frecuente en parálisis cerebral. Hay procedimientos que reducen la espasticidad y mejoran la movilidad y la calidad de vida del niño.
Enfermedad genética que produce tumores en los nervios. Requiere seguimiento a largo plazo y decisiones quirúrgicas puntuales cuando alguna lesión crece o comprime estructuras.
Es la duda con la que llegan más papás. La plagiocefalia posicional aplana un lado de la cabeza por dormir siempre en la misma posición: se corrige con cambios de postura, tiempo boca abajo despierto y, en algunos casos, casco. No es quirúrgica.
La craneosinostosis es otra cosa: una sutura del cráneo se cerró antes de tiempo y la cabeza crece deformada en una dirección. Esa sí se opera, y la edad al diagnóstico define qué técnica es posible. Distinguirlas requiere exploración y, con frecuencia, un estudio de imagen.
El cerebro produce líquido cefalorraquídeo de forma continua y lo reabsorbe. Si algo obstruye ese circuito, el líquido se acumula, los ventrículos se dilatan y la presión dentro del cráneo sube.
En un bebé la primera señal suele ser el perímetro craneal creciendo más rápido de lo esperado, junto con irritabilidad, vómito o somnolencia. El tratamiento puede ser una derivación que lleva el líquido a otro sitio del cuerpo, o una vía endoscópica que abre una ruta interna nueva.
Esta información es orientativa y no sustituye una valoración médica. En pediatría, dos niños con el mismo diagnóstico pueden requerir manejos distintos según su edad y su desarrollo.
Nadie decide bien con miedo y con dudas. La consulta con el neurocirujano pediatra en Toluca está hecha para que los papás salgan con el panorama completo.
Desde el embarazo y el parto hasta lo que notaron ustedes en casa. En pediatría el relato de los papás vale tanto como el estudio.
Exploración neurológica y, cuando aplica, medición del perímetro craneal y valoración del desarrollo para la edad.
Qué tiene, qué significa, qué urge y qué no. Con los tiempos claros, porque en varios padecimientos infantiles la edad define las opciones.
Muchos casos que llegan a consulta no terminan en quirófano: se vigilan, se miden y se acompañan durante el crecimiento. Que valore un cirujano no significa que vayan a operar a su hijo.
La neurocirugía pediátrica es una subespecialidad aparte, no una variante de la de adultos. El cráneo de un niño crece, y eso cambia por completo cuándo se opera, cómo y qué se espera después.
El Dr. Cortés cursó esa subespecialidad en el Hospital Infantil de México “Federico Gómez”, la institución de referencia del país en padecimientos neuroquirúrgicos infantiles. Antes se formó como especialista en neurocirugía en el Hospital Regional “Lic. Adolfo López Mateos”, con aval de la UNAM.
Está certificado por el Consejo Mexicano de Cirugía Neurológica A.C. Como neurocirujano pediatra en Toluca, atiende a sus pacientes en Médica Mia.
"¡El Dr. Cortés es un cirujano muy bueno! Pero lo que lo separa de otros médicos es su comprensión."
"Es muy paciente, atento, conocedor y educativo. Altamente recomendado."
"Tuve un accidente desafortunado y el Dr. Cortés fue muy minucioso ayudándome con una hernia cervical."
Opiniones publicadas por los propios pacientes. No se reproducen aquí para no alterarlas: cada enlace lleva a la fuente original.





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Depende de si es posicional o si una sutura del cráneo se cerró antes de tiempo, y eso no se distingue a simple vista. La plagiocefalia posicional se maneja sin cirugía; la craneosinostosis sí se opera.
Lo importante es no dejar pasar el tiempo: entre menos edad tenga el bebé, más opciones quirúrgicas existen si resultara ser lo segundo. Una valoración temprana no significa operar, significa saber a tiempo.
El neurocirujano pediatra en Toluca atiende desde recién nacidos. Varios padecimientos —craneosinostosis, hidrocefalia, espina bífida— se valoran y se tratan en los primeros meses de vida, y en algunos la edad define qué técnica es posible.
Los estudios que ya tengan con sus reportes: resonancia, tomografía, ultrasonido transfontanelar o radiografías. También la cartilla de vacunación y las mediciones de perímetro craneal si el pediatra las ha registrado.
Y algo que se olvida: escriban sus dudas antes de llegar. En la consulta, con el niño en brazos, es fácil que se les vayan.
No es requisito. Muchas familias llegan enviadas por su pediatra o su neurólogo pediatra, y otras agendan por su cuenta después de notar algo o de recibir un resultado que no les explicaron bien.
No necesariamente. Buena parte de los casos pediátricos se vigilan y se miden a lo largo del crecimiento sin llegar al quirófano.
Cuando la cirugía sí es el camino, se les explica por qué, qué implica, cuánto dura la recuperación y qué esperar después. Ninguna decisión se toma sin que ustedes la entiendan.
[CONFIRMAR CON EL DR.] Las políticas de acompañamiento dependen del hospital donde se realice el procedimiento. Se les explica con detalle antes de programar cualquier cirugía.
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Una valoración con el neurocirujano pediatra en Toluca no compromete a operar a su hijo. Compromete a que ustedes salgan sabiendo qué tiene, qué urge y qué no.